Tía María: 100 días de protestas en el valle de Tambo

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La zona sufre un conflicto que es muy parecido a una guerra de baja intensidad que ya lleva 100 días. Población y gobierno se enfrentan a causa del proyecto minero Tía María que planea instalarse en la zona, pero que no ha logrado la aceptación de la comunidad

El valle de Tambo llega a los 100 días de protesta contra el proyecto Tía María sumido en un desgaste social y económico. Los piquetes y bloqueos se han mantenido en las ciudades de influencia del proyecto, CocachacraDean Valdivia y Punta de Bombón, pero ha ido disminuyendo paulatinamente. Se trata de la protesta más larga que ha enfrentado la población en los últimos 10 años que tiene este conflicto social desde que inició.

La huelga que comenzó el 15 de julio pasado, a raíz del otorgamiento de la licencia de construcción al proyecto minero Tía María, se ha prolongado ininterrumpidamente, sin un viso claro de solución. La única respuesta que dará el Gobierno será a través del Consejo de Minería que debe resolver la demanda interpuesta contra la minera Southern Perú.

El conflicto, en lo que va de la actual paralización, no ha provocado un saldo de fallecidos, pero se han registrado decenas de heridos. El último reporte de la Defensoría del Pueblo hasta agosto, refiere de 44 policías y 3 civiles heridos. Aunque, para la población esa cifra es inexacta, debido a que los lesionados optan por atenderse de manera particular.

Desgaste de la protesta

A 100 días de la huelga que se cumple este miércoles, Cocachacra ha restablecido sus actividades, pero soportando un desgaste económico. Las movilizaciones recortaron el comercio y la producción de sus bienes. Los ingresos de la población se redujeron debido a que la paralización se ha mantenido constante, sin ninguna tregua. Los comerciantes atienden con regularidad su negocio hasta pasado el mediodía, los peones trabajan en los campos hasta antes de la 1 de la tarde. Solo los estudiantes han retomado sus labores por completo, con el propósito de no perder el año escolar.

El representante de los agricultores, Jesús Cornejo Reynoso, señaló que la protesta ha interrumpido la campaña de la papa que comenzó a cosecharse a principios de octubre. El valle de Tambo tiene una importante producción de este tubérculo que alcanza las 30 toneladas por hectárea. Este año los agricultores sembraron 3 mil hectáreas y el 80% de esa producción será exportada a Bolivia. Además, la alta demanda del mercado hace que la papa se ofrezca a un buen precio y ésto no puede ser desaprovechado por los agricultores. Otro producto que comenzará a cosecharse en las siguientes semanas será el ajo arequipeño. Se han sembrado 4 mil hectáreas y la mayor parte será exportada a Brasil y México.

Sin embargo, la protesta pone en dificultades el transporte de la mercancía. Los grandes camiones bolivianos solo pueden cargarlos hasta antes del mediodía, de lo contrario quedan varados en las carreteras debido a los bloqueos. Jesús Cornejo señaló que las restricciones han conllevado a los agricultores a contratar más peones e invertir más dinero para no frenar la comercialización. Mientras dure la temporada de cosecha, que se prevé será hasta diciembre, seguirán trabajando medio tiempo. La crisis también afecta a los peones y jornaleros del campo, quienes reciben un menor pago por sus labores, pues ya no trabajan la jornada de ocho horas.

Los agricultores del valle de Tambo advierten que la única salida al conflicto es la cancelación del proyecto minero. Un primer paso será obtener la anulación de la licencia de construcción que el Ministerio de Energía y Minas dio a Southern Perú el 8 de agosto. El Consejo de Minería será el que dirima y emita a partir del próximo 28 de octubre su fallo. Cornejo advierte que la población se alzará en caso sea rechazado su pedido.

FUENTE. El Búho




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