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Temas de Conversación

Mollendo 150 años después

Por Bernardino Rodríguez C.

El origen de Mollendo se pierde en la noche de los tiempos. Parece que existió incluso antes de la cultura de Los Chiribaya. Y es que es presumible que apareció la vida, cuando comenzó a brotar agua de aquel manantial que hoy conocemos como “la aguadita”. Fue caleta con el nombre de Chule y desapareció cubierto por un manto de ceniza proveniente de la erupción del volcán Huaynaputina, esto es 1560.

La reaparición de este pueblo, con nuevo nombre, es un eslabón perdido en la cadena de hechos que enlazan su historia. No hubo solemne fundación, ni acta, ni plantación de picota, como en la fundación españolas de las ciudades. Tampoco plaza de armas ni escudo en nombre de algún soberano de Castilla; ni barbudo fundador español.

Es presumible que en cuanto disminuyeron los efectos de la erupción del Huaynaputina y la caleta volvió a ser habitable, allí se asentaron modestos hombres dedicados a la pesca y la extracción de mariscos, al igual que antaño y, como el ave fénix de la mitología egipcia, de las cenizas volvió a la vida.

Fue un renacer para continuar la porfía por la vida sobre un formidable peñón frente al mar, apenas protegido por un islote rocoso que ayuda a configurar una mal cubierta bahía. Fue puerto durante la colonia, pero una vez más las circunstancias le fueron adversas. El arenamiento de sus costas evitaba que los barcos acoderen en la zona existen donde está hoy el edificio antigua de la estación del ferrocarril.

Entonces el movimiento comercial portuario paso a operarse por una bahía mejor acondicionada, llamada como Islay. Pero llegó la hora de construir un ferrocarril que facilite el acceso de Arequipa al Pacífico. Se decidió remplazar Islay por Mejía para puerto. La idea tenía como base que este lugar tiene tierra fértil para contar con agricultura; además mejor abastecimiento de agua.

A Meigg le preocupaba desembarcar locomotoras, rieles, etc. por Islay porque las sucesivas quebradas hacia el sur, eran un severo obstáculo.

Entonces decide hacer los desembarcos por Mollendo. Cuando la obra ferroviaria estaba terminada, no se había iniciada la habilitación de Mejía como puerto. En cambio, ya existía una vía férrea desde Mollendo a Mejía que servía para trasladar los equipos desembarcados. No había alternativa. Mollendo tuvo que ser declarado puerto provisional y así comenzó la historia de su resurrección.

En Arequipa se promulgó el decreto de su nacimiento oficial, un 6 de enero de 1871. Este es el acontecimiento que celebra por aniversario porque ese día surgió, digamos a la vida contemporánea. El tren lo convirtió, hace 150 años, en la puerta de ingreso y salida de todo el sur durante varias décadas, hasta que apareció el automóvil y se construyeron carreteras; también hasta que se inventó el avión.

El aporte de Mollendo al desarrollo económico de la ciudad de Arequipa y el sur, es inmensurable. Con su actividad portuaria facilitó la llegada del siglo XX. El teléfono, telégrafo, la radio, el vehículo motorizado, llegaron al sur peruano por barco. También los medicamentos, los tragos importados, los alimentos en conserva, los libros.

Hoy Mollendo es una ciudad, pequeña aún pero de bello ornato. Tiene historia trascendente y ya se atisba un futuro superior para él y toda su provincia, porque será un polo   de desarrollo de Arequipa hacia el mar en busca de aproximarse a la cuenca del Pacífico.

¡Salud Mollendo!

mollendo aereo