[metaslider id="43"]

Temas de Conversación

Feliz año, pero cómo                             

Por Bernardino Rodríguez C.

Es tradicional al comenzar el año desearnos éxitos. ¡Feliz año nuevo!, nos decimos y descorchamos un espumante. Más para que esto sea realidad, no basta el trabajo personal sino que al país le vaya bien. Y eso es justamente lo que no está ocurriendo. Entonces, si esto continúa, aparecerán nubarrones en el cielo.

No se trata de ideas políticas simplemente, sino de realidades visibles. El Perú, desde el 28 de julio pasado, ha incrementado su deuda externa en más de 5,100 millones de dólares; lo dice el economista Alejandro Indacochea. Si esta suma se divide entre 33 millones de peruanos, cada uno debe unos 150 dólares más. No es un decir, porque luego lo paga cuando le suban el precio de los alimentos, combustible, etc.

El gobierno de Castillo tiene para esto una respuesta. Que lo paguen los ricos, pagando más impuestos. Impactante, pero la realidad es otra. El empresario no invierte,  reduce sus gastos y reduce  la planilla. Peor aún, se desalienta la inversión extranjera y los capitales privados peruanos migran a otros países, cosa que está sucediendo. La fuga estaría llegando a los 15 mil millones de dólares. Esta es pues, una vieja receta que no conduce al bienestar social.

Es absurdo que vayamos en declive, cuando existe una cartera de inversiones hasta por 54 mil millones de dólares en proyectos mineros, esperando mejores condiciones para llegar acuerdos con el estado peruano. Eso sí, en casa debemos fomentar una mejor redistribución interna. ¿Cómo? Facilitando la emergencia de nuevas empresas pequeñas mediante créditos.

En el momento actual hay una elevación del precio del cobre, que puede permitir todo ese impulso que no se  está sabiendo aprovechar.

TIA MARIA tambo