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Temas de Conversación

    Atico puede tener réplicas                         

Por Bernardino Rodríguez C.

Es increíble que sucesivos regímenes de gobierno hayan tolerado lo que venía ocurriendo en la zona costera existente entre Ica y Arequipa. Aparecieron mineros ilegales que pronto se advirtió no eran no pequeños artesanos, ni inocentes palomas. No explotaban mineral a ocultas de noche, ni en pequeñas cantidades. La prensa dio cuenta, más de una vez, que estaban operando numerosas y costosas concentradoras y que allí no regía la ley. No solamente extraían mineral en piedras. Tenía equipos que les permitía el procesamiento.

¿Y cómo se hacía todo esto a espaldas de la autoridad? Se dice que estos yacimientos son denuncios mineros cuyos adjudicatarios los tenían inactivos. También se dice que otros, estando activos, fueron presionados para entregarlos a terceros o invadidos. Así aparecieron sub concesionarios del Estado. La informalidad delictiva estaba brotando, frente a autoridades timoratas.

Hace poco ocurrió lo que tarde o temprano tenía que suceder, allí donde  corre el dinero ilegal y no hay ley. Catorce personas murieron a balazos. ¿Son solo artesanos en disputas? Ni hablar. Las invasiones de yacimientos mineros es parte de un plan ultra comunista concebido para  desestabilizar al Estado que por concepto ideológico quieren acabar y arrinconar a la minería formal; aquella que tributa, paga canon, da sueldos y beneficios a miles de trabajadores y genera crecimiento económico del país.

Que la inacción oficial es solo negligencia, cuesta creerlo. Recordemos que se dijo con insistencia,  que Ollanta Humala llegó al poder apoyado por estos angelicales “artesanos”. El problema es más serio porque lo de Atico puede replicarse. Nadie puede garantizar que Tía María no es el próximo objetivo de una invasión. Menos un gobierno como el de Pedro Castillo.