Ministro Energia y Minas queremos apoyar para que el mayor número de pobladores respalde proyecto Tia Maria.

195

JAIME DE ALTHAUS: extracto entrevista diario El Comercio 10 junio

En Tía María lo único que falta es una decisión del ministerio para otorgar la autorización de construcción. La empresa ha cumplido con todos los requisitos legales. Incluso se ha reducido significativamente la oposición en el valle. ¿Entonces se va a dar esta autorización para la construcción?
Entiendo que falta todavía un requisito, una servidumbre que no está completa. Southern es consciente de que hay un número importante de pobladores que apoya el proyecto y hay otro número importante que no lo está apoyando. Queremos apoyar para que el mayor número de pobladores respalde este proyecto. Se ha venido demorando no por el gobierno, sino por la relación que Southern ha tenido con las poblaciones vecinas. Queremos acompañar para que la población sienta que el Gobierno está presente en este espacio garantizando el cumplimiento de los compromisos legales y ambientales de la empresa.

—¿Cuándo se hará eso?
Estamos viendo cuándo podría ser, pero exactamente no le podría decir.

—¿Sale Quellaveco?
Esperamos una respuesta para mitad de año. Esperemos que sí.

—En el corredor minero del sur se pasean ONG contrarias a la minería y también esos abogados, los hermanos Chávez, que arman líos contra las empresas para exigir compensaciones para las comunidades a cambio de una jugosa comisión. Están denunciados pero no pasa nada. ¿Qué van a hacer para neutralizarlos?
Lo primero es hacer respetar la ley. Si hay personas que están actuando fuera de la ley y generan iniciativas que contravienen el orden público, pues entonces se tendrá que actuar. Estas demandas o denuncias que usted menciona, habrá que revisarlas. El punto es cómo el Estado va a llenar esos espacios que hoy día son llenados por terceros que tienen otros intereses. Con los comités. Además, es importante construir una visión compartida de la actividad. Muchas de esas ONG que menciona, no es que sean antimineras, sino que están preocupadas por lograr que la actividad se desarrolle con buenos estándares ambientales y sociales.

—Algunas sí y otras no. Basta revisar, por ejemplo, los manuales de CooperAcción…
Bueno, hay de todo… En algunos casos, hay consignas y en otros casos no. Las ONG que creen que puede haber una minería que todos queremos, entonces van a estar convocadas en estos espacios con empresas, con la academia, con periodistas, para poder construir esa visión de lo que nuestro país necesita. Ahora, también es necesario remediar los pasivos ambientales, para conseguir apoyo de las poblaciones. Hay comunidades que conviven con ellos y se enferman. Estamos reestructurando activos mineros y priorizando cuáles son esos pasivos de alto riesgo para apalancar recursos en un programa muy intenso de remediación.

—¿Quién va a coordinar la presencia de todos esos sectores en esos comités intersectoriales?
El Ministerio de Energía y Minas, por ahora. Además, todas las semanas viajamos a un encuentro muni-Ejecutivo, en el que nos reunimos con alcaldes, tomamos información de sus necesidades y todo eso va entrando en un proceso de programación y seguimiento. Estamos transformando el reclamo en un espacio positivo de desarrollo.

—Pero, entonces, van a tener oficinas permanentes en las regiones, oficinas multisectoriales, replicando la estructura de los gobiernos regionales…
No, no, no, al contrario. Son comités que van a ir a estas zonas en fechas predeterminadas, con reuniones periódicas que se van convocando con anticipación y el gobierno regional nos va a dar la facilidad del espacio para no estar haciendo más gastos. Además, no vamos a superponer roles. La mediana y la gran minería corresponden al gobierno nacional, pero las DREM deben estar informadas.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *