Arequipa: Dirigentes amenazaron a alcalde y agricultores en paro contra Tía María

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SINDICADOS. Según acusación fiscal, Pepe Julio Gutiérrez, Jaime de la Cruz y Jesús Cornejo habrían amenazado a alcalde de Cocachacra para que apoye paro. También extorsionaron a arroceros.

Por: Claudia Beltrán A.

Entre marzo y mayo del 2015, los dirigentes Pepe Julio Gutiérrez, Jesús Cornejo Reynoso y el entonces alcalde de Cocachacra, Jaime de la Cruz, desataron violencia, desmanes, extorsiones y amenazas en el valle de Tambo-Islay.

La acusación directa por extorsión en agravio del Estado la hace la Fiscalía Contra el Crimen Organizado. Por este delito pide ocho años y 2 meses de cárcel para los tres implicados.

La tesis fiscal sostiene que para lograr sus objetivos, los tres investigados lideraron la toma de la Compañía de Bomberos y la comisaría de Deán Valdivia. Obstaculizaron vías de comunicación, impidieron el libre tránsito y perturbaron el funcionamiento de los servicios públicos al quemar un bus interprovincial.

Pero una de las acusaciones más graves la hizo el alcalde de Cocachacra, Helard Valencia Juárez. Señaló que fue amenazado en reiteradas veces por Cornejo y De la Cruz para que apoye los actos de violencia contra la minera o de lo contrario una turba, azuzada por los dirigentes, destrozaría su vivienda, como ocurrió con otros vecinos. Le increpaban que ellos lo habían hecho llegar al poder.

Luego de pedir protección para su familia, la autoridad contó todo lo que sabía a la fiscal Alejandra Cárdenas. Incluso recordó que tras una asamblea popular, el 06 de marzo del 2015 pretendieron sacarlo en burro de la alcaldía, por lo que se vio obligado a organizar ollas comunes.

Con todos estos actos, no solo buscaban obtener ventaja económica proveniente de Southern por el proyecto cuprífero Tía María. Apuntaban a hacerse de réditos políticos para acceder a cargos públicos o copamiento de cargos de confianza. Aspiraban a beneficios económicos tanto del Estado como de organizaciones no gubernamentales.

PURA VIOLENCIA
En medio de todo el caos de aquel año, para la Fiscalía, con la expresión “entonces arderá Troya”, Pepe Julio Gutiérrez no solo mandaba un mensaje a Southern, sino que buscaba ventaja de cualquier índole del Estado.

Para ello, los tres acusados utilizaron a los espartambos, quienes recibían comida, pertrechos y 30 soles de pago diario, para encabezar la protesta y los actos de violencia. La acusación sostiene que buena parte de los recursos necesarios para solventar a los espartambos eran financiados por Pepe Julio Gutiérrez. Este dinero es el que le habría entregado Jesús Gómez Urquizo, de parte de la minera.

Al caer preso Pepe Julio Gutiérrez, los dirigentes tomaron la decisión de cobrar S/ 0.50 por saco de arroz cosechado. Estos recursos no solo servían para preparar las ollas comunes, sino para incrementar el patrimonio personal de los dirigentes, sostiene la fiscal.

Cuatro testigos codificados señalan que el acuerdo de las “pequeñas extorsiones” se tomó en el centro papero y algunos confirman las amenazas contra el alcalde Helard Valencia.




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